Colina de la Decapitación

La Colina de la Decapitación, en japonés 首切り坂 (Kubikirizaka), hace referencia a una antigua prisión y zona de ejecución situada en la ciudad de Utsunomiya, prefectura de Tochigi, durante el periodo Edo.

Durante este periodo, las ejecuciones se empleaban como método para dar ejemplo y disuadir a la población para no cometer actos similares, siendo estas las razones por las que podían ejecutarte:

  • Asesinato.
  • Robo con violencia.
  • Traición.
  • Rebelión.
  • Incendio intencionado.
  • Crímenes graves contra las autoridades.

Tras la ejecución, las cabezas eran lavadas en un estanque cercano, antes de ser expuestas públicamente como advertencia para el resto de la población.

Según las fuentes locales, la zona de ejecuciones estaba aproximadamente en la parte alta de la colina, donde está el aparcamiento (subiendo la cuesta a la izquierda).

En mapas topográficos de la era Meiji, se indica que en un arroyo descendía por el margen izquierdo de la carretera (en la imagen superior).

El arroyo está tapado por un muro de contención blanco, como puede observarse en la imagen.

Un reflejo de ello es la diferencia de altura que hay entre el lado izquierdo y derecho de la calle, necesario en la construcción de canales subterráneos.

Desde el punto más alto de la calle, donde habría estado la zona de ejecuciones, puede verse que llega un momento en el que bajando la cuesta, se llega a una pequeña depresión.

Es aquí donde habría un estanque, en el cual se lavarían las cabezas de los condenados.

Leyendas urbanas

Entre los locales, corren varios rumores acerca de este lugar.

Antiguamente había una escuela justo al lado de la zona del estanque. Se decía que el agua de la piscina era la misma que la que caía por el arroyo, lo que provocó la muerte de algunos estudiantes.

Otros cuentan cómo es posible ver la aparición del espíritu de una mujer en la cuesta. Esto se debe a las posibles ejecuciones por falsas acusaciones, provocaron que muchas personas murieran con rencor, quedando su alma atrapada en nuestro mundo.

Hoy, es una calle tranquila, rodeada de viviendas y aparcamientos de la que no quedan vestigios de su pasado.

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