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Parque Shiroyama Oyama
El Parque Shiroyama (城山公園) se encuentra en Oyama, en la prefectura de Tochigi, y está construido sobre las ruinas del Castillo Gion (祇園城). Para hacer honor al castillo el nombre del parque se suele escribir junto al nombre del antiguo castillo.
El castillo de Gion fue construido en el año 1155 y ampliado más tarde en el siglo XV, durante el periodo de Muromachi.
Hacia el periodo Sengoku, en el año 1590, quedó en ruinas, y que el parque esté sobre ellas, es lo que va a servir para asentar las tres leyendas que hay. En todas ellas hay un elemento común, el fantasma de una mujer.
Versiones
En la primera versión, el fantasma corresponde a una concubina del Castillo Gion, ejecutada injustamente.
La segunda versión sitúa el lugar del asesinato en el periodo Meiji o Taishō (1868-1912), a orillas del castillo, en el río Omoi. El cadáver se ocultaría en los terrenos del castillo ya en ruinas.
La tercera, habla de un suicidio ocurrido en el Puente Kankō, cuyo espíritu, por compartir territorio espiritual, también vagaría por el parque.
En las versiones que sitúan el asesinato en el castillo, también hablan de una posible localización del enterramiento, en este caso, de la cabeza de la mujer. Porque sí, en esta leyenda la mujer es decapitada, y únicamente enterrarían su cabeza.
La Tumba
Los registros la situarían en el cerezo más alejado donde estaría ubicada la torre de vigilancia (hoy en día el memorial de guerra).
Tras explorar el parque, se pudo encontrar el cerezo, justo detrás del memorial.

Se puede ver en la imagen, el árbol que está más a la izquierda dentro del recinto. Siguiendo los pasos de las leyendas, ahí estaría la cabeza enterrada.
Durante la época de floración del cerezo, se dice que ese árbol crecería con más fuerza debido a que se alimentaría con la sangre de la mujer.
Y como siempre, por la noche su espíritu se manifestaría, según la historia, de diferentes maneras.
La cabeza podría emerger de la tierra por la noche pero quedando parcialmente enterrada. En el caso de acercarse alguien, la cabeza abriría sus ojos y se quedaría mirando fijamente a la persona.
En otras versiones, se manifiesta el cuerpo entero de la mujer. Simplemente se quedaría impasible en un punto fijo, con expresión de tristeza o llorando.
En las versiones más macabras, el fantasma de la cabeza emergería de la tierra y vagaría por el parque, sonriendo o riéndose a carcajadas, persiguiendo a todo aquel que encontrase en los terrenos del castillo.
Independientemente de la versión, todos aquellos que caminan entre los cerezos del parque Shiroyama durante la noche, sienten la pesada y fría mirada de aquella mujer en su nuca.
Tal vez solo sea sugestión… o quizás en el fondo, alguna de estas historias sí que sea cierta.

